Desayunos invernales: Mermelada de naranjas perfecta 1


Desayunar es uno de los grandes placeres de la vida. No me refiero obviamente a beberse un café en 5 minutos antes de salir pitando al trabebbajo. Me refiero a levantarse y disponer del tiempo necesario para prepararse un desayuno revitalizante y disfrutar de una gran taza de café, bebida bien despacito mientras leemos el periódico, los blogs correspondientes o escribimos inspirados por nuestros sueños.
En mi caso el desayuno perfecto puede ser con mate o café con leche, según  el día. Lo que no admite discusión es la inclusión de fruta, sea en forma de macedonia con yogurt y muesli, sea batida con avena y leche, en zumo, o simplemente, una pieza de fruta de temporada seguida de unas tostadas con queso crema y mermelada (casera, por supuesto).
Mate, kiwi y tostadas con la mermelada de naranjas perfecta. ¿Hay mejor manera de comenzar a organizarse el día?

Mate, kiwi y tostadas con la mermelada de naranjas perfecta. ¿Hay mejor manera de comenzar a organizarse el día?

Antes de decir adiós al invierno, aprovechando el típico fenómeno de “lleganlasvacionesyllueve”, he decidido enfrascar su esencia en tarros de mermelada de naranja, así podré disfrutar este aromático cítrico durante los meses de verano. He de decir que esta mermelada nunca ha sido fruto de mi devoción, quizás por ese regustillo amargo que suele tener. Todo cambió una lluviosa tarde de abril (acabo de darme cuenta, que fue exactamente hace dos años, en estas mismas fechas) en San Gimignano, un pueblito de cuento en la Toscana, donde probé una mermelada de naranjas que me hizo quererla para siempre. Si tenéis pensado visitar la zona, no dejéis de pasar por Gustavo (Via San Matteo, 29), regentado por su dueño,del mismo nombre, que nos hizo pasar una inesperada e inolvidable velada.  Dejad que él os recomiende el vino y acompañadlo de bruschetti, queso y mermelada, claro.
Desde ese día tenía pendiente lograr una mermelada tan deliciosa que me reconciliase para siempre con la naranja, y gracias a esta receta que os presento, lo he logrado. Es laboriosa, pero fácil al mismo tiempo y os aseguro que os gustará, incluso si odiáis la mermelada de naranja. Así que buscad las mejores naranjas que podáis y ¡manos a la obra!
¡Ya tengo provisiones hasta el próximo invierno!

¡Ya tengo provisiones hasta el próximo invierno!

INGREDIENTES:

  • 1,5 de naranjas
  • 1kg de azúcar
  • 1 limón

PREPARACIÓN:

Lo peor es el primer paso ya que debemos rallar la piel de todas las naranjas. Si el rallador es muy grueso, repasamos con un cuchillo para que quede bien picadita. La hervimos hasta que esté blanda, colamos y hervimos otros 5 minutos. Repetimos esto 3 veces más.
El resto del proceso no tiene complicación. Picamos la pulpa de la naranja, tratando de que no vaya nada de la pielcita blanca, ni semillas, así como de no desperdiciar el jugo que suelten. Exprimimos el limón, juntamos todos los ingredientes, incluídas las cáscaras y cocinamos unos 40minutos.
Para saber si está en su punto, ponemos una cucharadita en el congelador unos minutos y vemos la consistencia. No debemos pasarnos en la cocción ya que arruinaría el sabor. Tampoco se os ocurra triturarla, ya que el contraste de texturas es parte de su encanto. Simplemente retiramos del fuego y enfrascamos.

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Un comentario en “Desayunos invernales: Mermelada de naranjas perfecta