Cinco ideas vegetarianas para los asados veraniegos 8


Podemos afirmar que la temporada de asados, parrillas y barbekiús ha sido oficialmente inaugurada. Tras un fin de semana que ha regalado calor y solo por toda la península y nos ha dado a los más reticentes un ultimátum para el cambio de armario. Seguro que muchos ya habéis estrenado vuestra parrilla en el jardín o balcón y, los que no, habéis comido un bocadillo en la playa tan alegremente. Mmm… Bocadillos para la playa, otro tema que podría dar para una entrada,¡me lo reservo!

Pero hoy el tema no son los bocadillos, son los asados. Tras un año en Argentina, la tierra donde el asado dominguero se convierte en religión, mi  inventiva en lo relativo a opciones vegetariana para la parrilla se ha agudizado de manera espectacular.

Para ser sincera, soy muy feliz comiéndome una ensalada mientras los demás se atiborran a carne. Pero llegó un momento que fue cuestión de orgullo, quería borrar esas miradas de pena y esos “no sabes lo que te pierdes”. Empecé a cocinar verduritas asadas y acabé con varias recetas de cabecera que hasta los más carnívoros me pedían que repitiera. Y esa es la maravilla, lograr que los demás comprendan que la dieta vegetariana no es aburrida. A mi me parece perfecto que cada uno como lo que quiera, pero ¿acaso no es compatible una cosa y otra?

Por suerte, aunque convivo con uno de los ejemplares más radicales del carnivorismo argentino, he conseguido que en mi casa siempre haya espacio para las verduras cuando se enciende una parrilla… ¡aunque no sea casi nunca un reparto equitativo!

Carne y verduritas conviven pacificamente

Carne y verduritas conviven pacificamente

1. Morrón relleno con huevo:

Una receta sencilla que admite múltiples variantes y siempre funciona. Para empezar partimos a la mitad un pimiento morrón, le quitamos las semillas y lo asamos con la pulpa hacia abajo. Al mismo tiempo tiramos una  cebolla en las brasas, con la piel o sin ella, pero envuelta en papel de aluminio. Cuando los vegetales estén tiernos, picamos la cebolla y la mezclamos con algún queso cremoso y un poco de queso azul. Agregamos sal, orégano y pimienta negra y rellenamos cada mitad con una parte del preparado. Por último, cascamos un huevo encima de cada mitad y las mandamos de nuevo a la parrilla hasta que el huevo haya cuajado.

Otra opción es rellenarlo con ciboulette, nueces y provoleta; con tomate cubeteado, albahaca y mozzarella…o todo aquello que se nos ocurra. La idea es ir probando diferentes combinaciones en cada asado y así poder sorprender a nuestros invitados.

2. Zanahorias asadas con miel y tomillo:

Creo que esta es para mi la máxima expresión de la zanahoria. Es importante elegir zanahorias lo más tiernas posibles, no demasiado grandes. Aún así, les lleva su tiempo asarse bien, pero merece la pena cada minuto de espera.

Pelamos las zanahorias y las ponemos en la parrilla. Mientras preparamos un aliño disolviendo una cucharada de miel con dos o tres de agua caliente para que quede bien líquida y añadiendo aceite de oliva, sal y tomillo. Cuando las zanahorias estén medio hechas, las pintamos con esta mezcla y dejamos que terminen de asarse bien.

3. Brochetas de verduras marinadas:

Con el marinado adecuado, los alimentos adquieren una nueva dimensión. Eso ocurre con estas brochetas, ingredientes sencillos como la berenjena, el calabacín (zucchini) y el champiñón, sorprenden a los paladares más exigentes si somos previsores y los dejamos marinando unas horas antes de nuestro asado.

Brochetas de verduras marinadas

Brochetas de verduras marinadas

Lavamos bien los vegetales. Si los champiñones son muy grandes los partimos a la mitad, si no, van así tal cual. La berenjena y el calabacín los cortamos en cubos de un tamaño acorde al del champiñón. En un bol mezclamos aceite de oliva con ajo picado, jengibre rallado, curry, pimienta cayena molida y sal al gusto. Dejamos que los vegetales marinen durante varias horas. En el momento del asado, armamos las brochetas y las echamos a la parrilla hasta que estén bien hechas. Tan solo deberemos tener en cuenta girarlas a mitad de cocción para que se doren uniformemente.

4. Ensalada de cebolla, morrón y berenjena asados:

Esta receta ya la publiqué en su versión para horno aquí. Cuando hay asado echo las verduras directas a las brasas, envueltas en papel de aluminio y el resto igual. A veces, si hago los morrones rellenos, lo hago solo con cebolla y berenjena. Además le suelo añadir algún queso, según lo que tenga y me apetezca.

5. Calabaza a la napolitana

Una receta muy versátil, ya que podemos quitar o poner lo que nos apetezca, usando cada rodaja de calabaza como si de una pizzeta se tratase. Tenéis que usar una calabaza anko, eso sí, ya que aprovecharemos la parte de arriba. La lavamos bien y cortamos en rodajas la parte más estrecha, dejando el lado de las semillas para otra receta. Con un poquitito de aceite y sal las colocamos en la parrilla. Cuando un lado esté hecho, damos la vuelta y colocamos encima unas rodajas de tomate, una loncha de queso, orégano y ajo y dejamos hasta que el otro lado se haya cocinado y el queso esté fundido.


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8 Comentarios en “Cinco ideas vegetarianas para los asados veraniegos

  • eduardo

    El largo viaje de la “Milanesa a la napolitana”

    -Los escalopes de carne rebozados con pan rallad y fritos recorrieron un largo camino, se cree que los árabes las llevaron en la Edad Media desde Bizancio, a España y Lombardía.-

    De allí pudo haber sido llevado por las guerras de los siglos XV y XVI a Viena, pero se difundió recién cuando el conde Radetzky, mariscal de campo del

    ejército Austrohúngaro, logró una serie de victorias en el norte de Italia en 1848-49.-

    -Cuando regresó a Viena llevó consigo la receta de la”Cotolleta allá milanese”, donde se transformó en “Schnitzel”, un importante plato de la cocina Vienesa.-

    -Para esa época, dicho plato se difundió en fondas de toda Italia.-

    -A la Argentina pudo haber llegado a través de los inmigrantes italianos ó de los austrohúngaros en la segunda mitad del siglo XIX, y en las cocinas de los conventillos, la transformaron en un plato porteño.-

    -Pero,… ¿ y la napolitana?.-

    -A mediados de 1950 existía frente al Luna Park un restaurante llamado “El Nápoli”, propiedad de Jorge La Grotta, un calabrés que vivía por Parque Chas.-

    -Había un cliente, que llegaba pasada la medianoche y pedía exactamente lo mismo, “milanesas con papas fritas”.-

    -Pero una noche,… se retrasó, y el cocinero ya había dejado su turno dejando un asistente a cargo, que ante el habitual pedido del cliente, se mandó la macana de quemar ¡¡¡la única milanesa!!! que quedaba en la cocina, ofuscado consultó al dueño, quien le dijo: “No te preocupés, tapá la milanesa con jamón, queso, salsa de tomates y gratinala.”

    -En el salón, don José se acercó al cliente para ofrecerle probar algo especial… que estaban haciendo… y que como era cliente fiel de la casa, se lo ofrecía para testear.-

    -En escasos minutos el mozo llegó a la mesa con una fuente humeante, que el comensal paladeó con grandísimo placer, a punto tal, que inmediatamente ordenó que en el futuro se le sirva exclusivamente dicho plato.-

    -Ni Milán, ni Nápoles, sino el ingenio post accidente en un restaurante frente al Luna Park.-

    -¡¡¡Porteña como Gardel!!! Resultó la “Milanesa a la napolitana”

    El largo viaje de la “Milanesa a la napolitana”

    -Los escalopes de carne rebozados con pan rallad y fritos recorrieron un largo camino, se cree que los árabes las llevaron en la Edad Media desde Bizancio, a España y Lombardía.-

    De allí pudo haber sido llevado por las guerras de los siglos XV y XVI a Viena, pero se difundió recién cuando el conde Radetzky, mariscal de campo del

    ejército Austrohúngaro, logró una serie de victorias en el norte de Italia en 1848-49.-

    -Cuando regresó a Viena llevó consigo la receta de la”Cotolleta allá milanese”, donde se transformó en “Schnitzel”, un importante plato de la cocina Vienesa.-

    -Para esa época, dicho plato se difundió en fondas de toda Italia.-

    -A la Argentina pudo haber llegado a través de los inmigrantes italianos ó de los austrohúngaros en la segunda mitad del siglo XIX, y en las cocinas de los conventillos, la transformaron en un plato porteño.-

    -Pero,… ¿ y la napolitana?.-

    -A mediados de 1950 existía frente al Luna Park un restaurante llamado “El Nápoli”, propiedad de Jorge La Grotta, un calabrés que vivía por Parque Chas.-

    -Había un cliente, que llegaba pasada la medianoche y pedía exactamente lo mismo, “milanesas con papas fritas”.-

    -Pero una noche,… se retrasó, y el cocinero ya había dejado su turno dejando un asistente a cargo, que ante el habitual pedido del cliente, se mandó la macana de quemar ¡¡¡la única milanesa!!! que quedaba en la cocina, ofuscado consultó al dueño, quien le dijo: “No te preocupés, tapá la milanesa con jamón, queso, salsa de tomates y gratinala.”

    -En el salón, don José se acercó al cliente para ofrecerle probar algo especial… que estaban haciendo… y que como era cliente fiel de la casa, se lo ofrecía para testear.-

    -En escasos minutos el mozo llegó a la mesa con una fuente humeante, que el comensal paladeó con grandísimo placer, a punto tal, que inmediatamente ordenó que en el futuro se le sirva exclusivamente dicho plato.-

    -Ni Milán, ni Nápoles, sino el ingenio post accidente en un restaurante frente al Luna Park.-

    -¡¡¡Porteña como Gardel!!! Resultó la “Milanesa a la napolitana”

    El largo viaje de la “Milanesa a la napolitana”

    -Los escalopes de carne rebozados con pan rallad y fritos recorrieron un largo camino, se cree que los árabes las llevaron en la Edad Media desde Bizancio, a España y Lombardía.-

    De allí pudo haber sido llevado por las guerras de los siglos XV y XVI a Viena, pero se difundió recién cuando el conde Radetzky, mariscal de campo del

    ejército Austrohúngaro, logró una serie de victorias en el norte de Italia en 1848-49.-

    -Cuando regresó a Viena llevó consigo la receta de la”Cotolleta allá milanese”, donde se transformó en “Schnitzel”, un importante plato de la cocina Vienesa.-

    -Para esa época, dicho plato se difundió en fondas de toda Italia.-

    -A la Argentina pudo haber llegado a través de los inmigrantes italianos ó de los austrohúngaros en la segunda mitad del siglo XIX, y en las cocinas de los conventillos, la transformaron en un plato porteño.-

    -Pero,… ¿ y la napolitana?.-

    -A mediados de 1950 existía frente al Luna Park un restaurante llamado “El Nápoli”, propiedad de Jorge La Grotta, un calabrés que vivía por Parque Chas.-

    -Había un cliente, que llegaba pasada la medianoche y pedía exactamente lo mismo, “milanesas con papas fritas”.-

    -Pero una noche,… se retrasó, y el cocinero ya había dejado su turno dejando un asistente a cargo, que ante el habitual pedido del cliente, se mandó la macana de quemar ¡¡¡la única milanesa!!! que quedaba en la cocina, ofuscado consultó al dueño, quien le dijo: “No te preocupés, tapá la milanesa con jamón, queso, salsa de tomates y gratinala.”

    -En el salón, don José se acercó al cliente para ofrecerle probar algo especial… que estaban haciendo… y que como era cliente fiel de la casa, se lo ofrecía para testear.-

    -En escasos minutos el mozo llegó a la mesa con una fuente humeante, que el comensal paladeó con grandísimo placer, a punto tal, que inmediatamente ordenó que en el futuro se le sirva exclusivamente dicho plato.-

    -Ni Milán, ni Nápoles, sino el ingenio post accidente en un restaurante frente al Luna Park.-

    -¡¡¡Porteña como Gardel!!! Resultó la “Milanesa a la napolitana”

  • christian

    probá los morrones ponerlos sobre el fuego y pelarlos, limpiarlos bien de semillas y nervaduras. Así pelados y chatos lo rellenas con algun sardo, ni te digo un gruyere, le pones alguna hierba que te apetesca y un chorrito de oliva. yo le pongo una pizca de azucar del lado de afuera. Se calienta 5 min en la parrilla hasta que se derrita el queso. se sirve con hojas verdes. Otra buena son los champigñones relleno. con queso, huevo crudo, para que se ase. tomate. Se pueden comer solos o como si fuera una hamburguesa. tus recetas estan muy buenas. como me sirvieron, te dejo estas a ver si te sirven