Albóndigas de avena y catarsis contra los médicos vendidos a las farmacéuticas 12


Recientemente, una persona de mi entorno más cercano, se ha hecho una analítica en la que ha descubierto que tenía los triglicéridos y el colesterol alto. No es nada grave ya que es una persona joven y es facilmente reversible ajustando algunos hábitos. ¿Y que pensáis que le ha dicho el médico? ¿Que cambie su dieta, que no lo va a medicar con 30 años, que con controlar su consumo de carne roja, alcohol y alguna cosa más le van a regresar a niveles normales sin necesidad de pastillas? ¡Que va! No, hombre, le ha dicho: “Tú tómate esta pastilla e intenta no comer carne todos los días, pero no te preocupes, tampoco tienes que dejarla ni nada” o unas palabras similares. Menos mal que yo no estaba en esa consulta porque hubiera ardido Troya. Cuando me explicaba los resultados, mi primera reacción fue animarlo con que al final se iba a acostumbrar a cuidarse, a vigilar un poco la dieta, que se iba a sentir bien, que…. “¡Stop!”,me paró. “El médico me ha dicho que no pasa nada, que con esta pastilla ya se me va a bajar” ¿¿¿Cóoooooooooooomo??? Indignadísima me quedé yo, feliz él. La conversación siguió y siguió y yo aún no he descartado pasar a saludar a ese señor. Por suerte, mi amigo solo necesitó un par de días de reflexión y leer los prospectos de las dos pastillas recetadas para decidir que no las iba a empezar a tomar, al menos,  hasta ver qué pasaba con la próxima analítica dentro de dos meses. En su lugar, ha preferido intentar cuidarse un poco más, reducir su consumo de carne roja, planificar mejor sus menús, beber más agua… Incorporar poco a poco mejores hábitos, en resumen. Sin prisa, sin drama, sin extremos, sin pastillas. No es que me crea más lista que el médico, para nada. Y no me opongo a un medicamento cuando es necesario, pero cuando hay algo que tiene una posible solución, corrigiendo malos hábitos ¿cómo no probamos primero eso antes de medicar? Para muestra otra amiga, a la que también le detectaron colesterol hace nada. La diferencia es que ella dio con una doctora que supo mirar más allá y le dijo que a su edad (cerca de 30) no la iba a medicar. Le dio unas pautas dietéticas y le dijo que iban a ir controlando a ver si así mejoraba, que lo más probable era que sí. Pena que ella le queda un poco a desmano a mi amigo.Albóndigas-de-avena

En medio de mi indignación, se me ha activado la creatividad, bajo la premisa de que si contra los médicos no puedo, quizás encontrando platos saludables y seductores al menos reduciré su presencia en mi vida y la de mis allegados. Uno de los experimentos más exitosos hasta ahora, han sido estas albóndigas de avena. Así que no puedo dejar de agradecerle a Gastrocenicienta esta receta ¡muchísimas gracias hermosa! Han sido un éxito entre todos los carnívoros que las han probado. Son súper sencillas de hacer y quedan increíblemente buenas. Además admiten mil posibilidades ya que se pueden servir con tantas salsas y acompañamientos diferentes como se te ocurran. También se puede jugar con las especias que llevan para darle diferentes toques. Esto  ha sido lo que más he variado de su receta original. junto con la cantidad de harina (un poquitín menos que ella) puesto que la primera vez me quedaron un poquito secas por dentro. Este fin de semana las he servido con una salsa bastante improvisada de lo que tenía por casa, es decir, cebolla, tomate y champìñones, basicamente y me ha encantado la combinación.¡Llevaba muchísimos años sin comer albóndigas! Desde pequeña ya soy poco amiga de la carne y nunca me había propuesto hacer albóndigas veganas. Así que aquí os dejo la receta y vosotros me dejáis comentarios con ideas para hacerlas con diferentes salsas ¿qué os parece? Y, por supuesto, podéis avivar la llama de mi indignación con vuestras experiencias con médicos “toma-pastillas-que-todo-lo-curan” :(

Albóndiga de avena con salsa de tomate y champiñones

La verdad que no es fácil adivinar de qué están hechas ni por el aspecto ni por el sabor. Probadlas porque os sorprenderán.

INGREDIENTES:

  • 150 g de copos de avena fina
  • 1 cucharada de harina de centeno integral
  • 1 cda. de pan rallado
  • 1 diente de ajo muy picado
  • 1 cda. de perejil fresco picado (o majado en el mortero con el ajo)
  • 1 1/2 cucharadita de Raz el hanout (si no tenemos, una mezcla de comino, cúrcuma y pimentón)
  • 1 cdta. de sésamo
  • 1 cdta. de semillas de lino
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1/4 cucharadita de jengibre
  • 1 vaso (250 ml) de agua hirviendo

PREPARACIÓN:

  1. Ponemos en un bol la avena con todos los demás ingredientes secos, el ajo y el perejil mezclando bien.
  2. Agregamos el agua caliente poco a poco, removiendo hasta obtener una masa homogénea. No debemos pasarnos ya que si no, no podremos formar bien las albóndigas, pero tampoco debe quedar muy seca si queremos que resulten jugosas. Si está muy seca, agregamos, como mucho, una cucharada más de agua.
  3. Dejamos que repose la mezcla mínimo media hora para que se potencien los sabores.
  4. Pasado un rato, formamos porciones con la masa del tamaño de una pelota de ping pong, aproximadamente.
  5. Por último, las cocinamos o bien en el horno, pinceladas con aceite o bien en una sartén con un par de cucharadas de aceite. También se pueden freír como las albóndigas tradicionales, pero yo prefiero hacerlas más ligeras. Una vez doraditas, sacamos y reservamos mientras preparamos nuestra salsa favorita. Antes de servir, dejamos que se cocinen unos diez minutos más dentro de la salsa.

 


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12 Comentarios en “Albóndigas de avena y catarsis contra los médicos vendidos a las farmacéuticas

  • Laura

    Suenan muy bien la receta!!!! Cuando me vas a preparar las albondigas?????
    Ah …. tambien hay que aflojar con los quesos un poco. Digo para que le avises a tu amigo, jejej.

    • binhasalgada Autor

      Hahahaha ok, se lo diré. Y las albóndigas te las prometo para la próxima visita que me hagas 😉 Voy a tener que hacer un alista con todas las recetas que te prometo para no olvidarme cuando vengas hehe. Un beso

  • Rosana

    Muy apetecible receta. La probaré cambiando la salsa.
    Y por lo que comentas a nivel médico…Los médicos son perfectamente conscientes que para mejorar los niveles de colesterol la base es la alimentación aunque muchos de ellos no compartan la idea de eliminar la carne y sus grasas al 100% de la alimentación (que no son la única fuente de producción de colesterol perjudicial y aumento de triglicéridos). Otra cosa es la manera cómo se le explique al paciente y el énfasis con el que se haga. Y otra también es como lo interpreta el paciente….que muchas veces es reticente a cambiar sus hábitos dietéticos.
    Todos tenemos que ser conscientes que todos y cada uno de nosotros somos parte activa en optimizar nuestra salud y evitar ciertas enfermedades. La medicina nos puede ayudar a mejorarla pero cada uno de nosotros decidimos en primera instancia qué camino escoger cada vez que ingerimos un alimento… El más o el menos saludable.
    Un saludo!

    • binhasalgada Autor

      Hola Rosana! Estoy más que de acuerdo que casi todos sabemos perfectamente que cada vez que elegimos un alimento estamos tomando una decisión respecto a nuestra salud, pero creo que los médicos deberían hacer mucho más énfasis en eso. Explicar a los pacientes las cosas sin dar nada por supuesto y tratar de implementar cambios positivos en su alimentación y hábitos, antes de lanzarse a medicar. Hay enfermedades y enfermedades, eso está claro, pero en este caso la medicación ha de ser solo una última opción.
      Espero que me mandes una fotillo y me cuentes que salsa has elegido cuando hagas las albóndigas 😉
      Un beso

  • La mujer del fotógrafo es química

    ¡Alucinante!, pero si el médico recomienda eso aprte de lo que insinuas de las farmaceúticas quizás también sea porque no tiene ni idea de cómo es una alimentación equilibrada, así que ¿cómo la va a poder recomendar?
    Tu receta me la apunto, ¡me gustan mucho este tipo de propuestas!
    Un saludo
    Cristina

    • binhasalgada Autor

      Eso también es cierto, muchos médicos se han quedado anclados en lo que estudiaron hace 50 años y no se preocupan en actualizarse. Y muchas veces tampoco tienen vocación o ganas de transmitir al paciente, así que lo callan con una receta y listo :( Un beso guapa y ya me contarás como te quedan las albóndigas.

  • Pamela

    La primera vez que las hice me quedaron perfectas pero la segunda vez se me rompieron en el caldo..será que las dejé secas?.. O tal vez necesitaban más harina?.. Por favor agradeceré si me pueden ayudar..

    • binhasalgada Autor

      Hola Pamela! Si se te rompieron seguramente sea porque la masa no estaba bien aglutinada, ello puede deberse a que usaste demasiado líquido o poca harina. Para la próxima, si ves que la masa queda muy líquida vete añadiendo más harina poco a poco hasta obtener la consistencia adecuada. Espero haberte ayudado :) Un abrazo!

  • Louise

    love it Bev, those penguins are very cute, remind me of my niece doing her freezing penguin imosisrepn its hilarious. Will have to try & get some video of her doing it to show x