Viernes, dulce viernes: Arroz (integral) con leche (de almendras) 8


Desde que en el viaje a Deltebre probé una deliciosa crema de licor de arroz (mmmm… ¿no hay algún icono de “ya estoy salivando” por aquí?), cuyo sabor recordaba muchísimo al arroz con leche, he estado súper antojada de este postre que, por otro lado, llevaba años sin probar. Así que, aunque traté de resistirme, fue inútil y no pude más que terminar haciendo una versión algo más saludable de arroz con leche. Y ¡oh si! me supo a gloria mmmmm. Me quité el antojo para otros tantos años. Vale, no sé si me quite el antojo de arroz con leche o las ganas de estar pegada a la hornalla casi una hora con 40ºC… valeeeeeee, no eran 40ºC, pero con el calor que emitía aquello te juro que en mi cocina por ahí debía andar la temperatura ambiente.

El caso, que me voy por las ramas, es que no quería un arroz refinado con leche de vaca y cargadito de azúcar.Quería usar arroz integral, leche vegetal y lo mínimo imprescindible de ágave. Así que puse el arroz integral en remojo (el truco para hacer el arroz integral perfecto) y me fui a comprar canela en rama y leche de almendra, que me pareció que sería la que aportaría mayor cremosidad sin cambiar demasiado el sabor, como podría ocurrir con la de coco, que seguramente quedaría súper cremosa, pero le aportaría un sabor demasiado marcado (que seguramente estaría delicioso, igual, eh) y, además, es más grasa, con lo que quedaría más pesado el postre. Al día siguiente, con todos los ingredientes preparados, me puse manos a la obra y os juro que el resultado mereció la pena todo el calor que pasé (emoticono babeando, por favor).
Arroz-integral-con-leche-vegetalLa prueba de fuego, como siempre, es el paladar del carnívoro, el cual,  muahahahahaha (momento de risa malvada y autocomplacencia), ¡no detectó ni que el arroz era integral ni que era leche vegetal! Vais a tener que probarlo para creerme/creerlo. No voy a intentar convenceros de que queda increíblemente meloso, cremoso, delicioso. Ni de que se deshace en la boca. Ni de que este arroz con leche vegano, integral y sin azúcar* es taaaaan  o más delicioso que el arroz con leche de toda la vida. Simplemente os voy a pedir que lo hagáis y vengáis a refutarme…o a darme la razón. *En este caso, llevaba el azúcar presente en la leche de almendras, puesto que utilicé una comprada y aún no he conseguido dar con una marca de leche de almendra que no la lleve entre sus ingredientes. Si conocéis alguna, porfa, soy toda oídos. La de avena, por ejemplo, he encontrado una que solo lleva, como debe de ser, avena y agua, la marca Yosoy, y es la que uso cuando no tengo tiempo o ganas de hacerla yo, sin embargo, con la de almendra, nada. La mejor opción (yo he sido un poco vaga esta vez porque mi batidora esta muriendo y procuro no abusar mientras no tenga otra) es que la hagáis vosotros mismos siguiendo esta receta. Si antes de batir, le añadís un par de dátiles (medjool, mejor), conseguiréis una leche bastante dulce y no necesitaréis endulzar el arroz después. Si aún así no está suficiente dulce para vosotros, podéis añadir sirope de ágave hacia el final de la cocción (para mí quedó en el punto perfecto).Arroz-con-leche (1)

ARROZ (INTEGRAL) CON LECHE (DE ALMENDRAS)

INGREDIENTES:

Para 2 porciones grandes o 4 vasos chiquitos

  • 100 g de arroz integral
  • 600 ml de leche de almendras
  • 100 ml de agua
  • La piel de medio limón
  • 1 rama de canela
  • 1/4 cucharadita de sal
  • Sirope de ágave opcional

PREPARACIÓN:

  1. La noche anterior, dejamos el arroz integral en remojo.
  2. Al día siguiente, comenzamos calentando la leche de almendras hasta que comience a hervir. En ese momento, le agregamos la rama de canela, la piel limpia de medio limón, lo tapamos y dejamos infusionar entre cinco y diez minutos. Mientras tanto, colamos el arroz.
  3. Transcurrido ese tiempo, retiramos la piel del limón (esto es totalmente opcional, a mí no me gusta que le quede muy marcado el sabor,así que la infusiono dentro de una bolita para tés y así lo puedo retirar facilmente) y volcamos el arroz en la leche y la sal.
  4. Ponemos de nuevo en el fuego que estará medio-alto hasta que comience a hervir. Entonces lo bajamos casi al mínimo (2 ó 3 sobre 9) y nos armamos de paciencia. Ahora nos toca remover durante unos 50 minutos. A ver que si paráis de vez en cuando no pasa nada porque está a fuego muy bajo, pero no os alejéis demasiado. Mi amigo Alejandro, dice que el secreto del arroz con leche es remover siempre hacia el mismo lado, despacio y constante, así que yo le he hecho caso que es asturiano y de esto sabe un cacho (no es fe ciega, he probado su arroz con leche).
  5. Cuando lleve unos 50 minutos, probamos para comprobar que el arroz esté bien tierno y si el punto de dulce es de nuestro agrado. En caso de que no lo sea o de que hayamos usado leche sin endulzar, es el momento de agregar sirope de ágave.
  6. Para terminar, subimos el fuego al máximo para que la leche hierva y quede bien, bien cremosita. Ahora sí que no podemos parar de revolver durante diez minutos. Por último, apagamos y dejamos reposar el tiempo que queramos. Esta buenísimo tanto templado como bien fresquito tras unas horas de nevera. Por supuesto, antes de servir, podéis espolvorear con canela hasta que quede marrón y poco apetecible visualmente pero deliciosamente vicioso para adictos a esta especia como yo. Aunque os juro que para mí quedo tan  bueno que, por raro que parezca, apenas le puse un toquecito extra.

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8 Comentarios en “Viernes, dulce viernes: Arroz (integral) con leche (de almendras)

  • Alicia

    Hola,

    Como vegana y seguidora de recetas saludables y sin azúcar me ha encantado esta receta y, aunque he tardado bastante más en hacerla de lo que pone, el resultado merece la pena.

    Recientemente he visto una receta de «quinoa con leche» y había pensado combinarla con esta, con la finalidad de que sea, esta vez más rápida e incluso más saludable que con el arroz integral.

    ¿Crees que saldría bien? ¿habría que cambiar en algo las medidas de leche?

    Muchas gracias!

    Alicia

    • binhasalgada Autor

      Hola Alicia!! Me alegra mucho saber que te ha gustado la receta :). Seguro que con quinoa quedará buenísimo y será mucho más rápido, sobre todo si dejas la quinoa en remojo la noche anterior. En cuanto a la leche quizás puedes empezar por 500 ml e ir agregando más hacia el final de la cocción si ves que aún no está hecha o que te ha quedado muy espesa. Al final es un poco cuestión de gustos, a mi me gusta que quedé caldosito, pero hay quien lo prefiere espeso. Espero que te salga muy bien y, por fa, comparte el resultado con nosotros por si alguien más tiene ganas de probarlo con quinoa 😀 Un abrazo!!

  • Lidia Szapowalo

    ¡ Hola !

    Me agrada mucho este sitio, soy pre-deabètica y me gusta cocinar con elementos naturales aunque me es difìcil encontrar por ejemplo endulzantes de reemplazo, pues noto que algunos luego, de cocidos , los siento muy àcidos. Trato de endulzar con frutas que tampoco se consiguen bien sazonadas, salvo cuando se encuentran en su època de cosecha. Saludos y espero las ” recetas “

    • binhasalgada Autor

      Hola Lidia! Muchas gracias por tu comentario :) La mejor manera de endulzar es usar frutas en su punto justo de maduración, como tú dices, y cuando necesitas dulzor extra, dátiles o frutas secas. Luego hay edulcorantes como la estevia, pero solo se puede usar una parte y con la cocción puede amargar. También hay azúcares de bajo índice glucémico como el coco o el yacón, pero siempre es mejor reducir la cantidad de azúcar añadido poco a poco, hasta reeducar el paladar y disfrutar de los sabores al natural :). Un abrazo grande!