Berenjenas en escabeche y euforia post Beer Runners


Tras un par de añitos corriendo con relativa regularidad, por fin me he decidido a participar en una carrera. No es que no se me hubiera pasado por la mente inscribirme a alguna hasta ahora, es simplemente que por esto o aquello siempre lo dejaba para la próxima. Hasta este fin de semana. La carrera de 5 kilómetros, culminada con tapas y birras, propuesta por BeerRunnes Barcelona para este sábado, era un plan demasiado bueno como para seguir poniendo excusas. Así que tras liar a un amigo para que viniese conmigo, el sábado me planté en Forum dispuesta, sobre todo, a pasarlo bien.

¡Y así fue! Una distancia muy asequible, miles de personas de todo tipo dispuestas a pasar una linda mañana de sábado, mucha camaradería, las cervezas fresquitas esperando tras pasar la línea de meta y la excelente organización y buena onda de los Beer Runners fueron los ingredientes necesarios para una carrera que no dudaré en volver a correr en cuanto repitan :).  El sol, que hasta las 11 de la mañana permaneció adecuadamente oculto, también quiso unirse a la fiesta calentando con todas sus fuerzas en cuanto sonó el pistoletazo de salida. Por suerte, se ve en Beer Runners están ya acostumbrados a lidiar con él, porque habían colocado a lo largo del recorrido un particular sistema de “riego de corredores” que nos iba devolviendo a la vida cada vez que nos caían encima unas gotitas de agua.

Para los que necesiten pruebas de mi palabra, LAS fotos (no os fijéis en nuestros caretos, el fondo es mucho más bonito 😛 )

Selfie after Beer Runners: primer intento.

“Primer intento de selfie…mmmm.. así, a ver…parece que sale…no. Guille, intenta tú anda”.

Selfie. Segundo intento. "Parece que esta si, a ver. Sonríe. Ya. Ufff no, vaya caretos. Desistimos". Conclusión: la selfie es un arte y definitivamente no lo dominamos.

Selfie. Segundo intento. “Parece que esta si, a ver. Sonríe. Ya. Ufff no, vaya caretos. Desistimos”. Conclusión: la selfie es un arte y definitivamente no lo dominamos.

Bien, ahora corramos un tupido velo y pasemos a hablar de berenjenas que salen mejor en las fotos que yo. Además, hay que aprovechar que todavía se encuentran buenas, bonitas y baratas para:

1. Hartarnos de comer moussaka, melanzane parmiggiana, baba ganoush, berenjenas a la parrillada o asadas, ensaladas con berenjena, arroz con berenjenas, guisos con berenjena, berenjenas marinada, ratatouille y cualquier plato que se os ocurra que incluya cuantas más berenjenas mejor en su elaboración.

2. Hacer varios tarros de berenjenas en escabeche para tener reservas hasta que vuelvan a estar de temporada. Son fáciles, no lleva demasiado tiempo hacerlas ni necesitáis ingredientes o utensilios extraños y podrás disfrutarlas de diferentes maneras a lo largo del año. A mi carnívoro, por ejemplo, le fascinan para acompañar milanesas. A mí me gustan en ensaladas, tostas e incluso he improvisado estupendos platos de pasta con ellas. Espero que me deis nuevas ideas, contándome para que las utilizáis vosotros.

Este tupper de berenjenas en escabeche ya ha comenzado a vaciarse.

Este tupper de berenjenas en escabeche ya ha comenzado a vaciarse.

 

INGREDIENTES:

  • 3 kg de berenjenas
  • 500 ml vinagre vino
  • 250 ml vinagre balsámico
  • 250 ml agua
  • 1 cabeza y media de ajo
  • Orégano
  • Pimienta cayena (ají)/guindilla
  • Pimienta negra en grano
  • Laurel
  • Comino
  • Aceite de oliva virgen extra

PREPARACIÓN:

  1. Lavamos las berenjenas y las cortamos longitudinalmente en lonchas de aproximadamente medio centímetro de grosor. En un escurridor grande, las vamos colocando en capas, espolvoreando con sal gruesa entre una y otra, y las dejamos por al menos 40 minutos para que drenen.
  2. Pasado este tiempo las enjuagamos para eliminar la sal y nos disponemos a cocinarlas. En una olla grande mezclamos los vinagres y el agua. Llevamos al fuego y cuando esté hirviendo, añadimos las berenjenas en dos o tres tandas. Echamos una parte, esperamos unos 7 minutos, deberían estar super tiernas y ligeramente translucidas, si no las dejamos un minuto más. Con una espumadera las vamos sacando y colocando sobre un plato con papel absorbente. Al terminar, echamos una segunda tanda y repetimos, así hasta terminar las berenjenas.
  3. Cuando estén todas preparamos varios frascos de cristal, previamente lavados y esterilizados (en el lavavajillas o hirviendo los mismo un rato), así como los ingredientes del aliño (aceite y especias), y comenzamos a embotar.
  4. Picamos todos los dientes de ajo,a no ser que prefiramos dejarlos enteros para poder separarlos facilmente a la hora de comer las berenjenas. Ponemos en un bote una cucharada del ajo picado o un diente de ajo entero, unos granos de pimienta, una guindilla o un poco de pimienta cayena molida, una cucharada de orégano, un toque de comino, una hoja de laurel y cubrimos con aceite de oliva. Ahora vamos colocando las rodajas de berenjena. Cuando hayamos puesto dos o tres capas, volvemos a aliñar con un poco de cada especia y aceite. Repetimos: dos o tres capas de berenjena, aliño, hasta completar en el bote. Al terminar, cubrimos por completo con más aceite de oliva, asegurándonos que penetre bien en todos los huecos que hayan podido quedar. Tapamos,  ponemos boca abajo y comenzamos con otro bote hasta terminar todas las berenjenas. Yo suelo usar dos o tres tarros bien grandes y un tupper de cristal que será el primero que consumamos, para no eternizarme llenando botes chiquitos.
  5. ¿Cómo lo conservamos? ¿Cuándo lo consumimos? Para que se impregnen bien de todos los sabores, lo ideal es esperar al menos una semana antes de entrarles. En ese tiempo vamos girando los botes, boca arriba y boca abajo, cada pocos días (las del tupper, si hacéis como yo, evidentemente no las giramos). Si las vamos a consumir pronto, basta con dejarlas en un sitio oscuro y fresco al principio y guardarlas en la nevera una vez abiertas. El vinagre y el aceite las conservarán en buen estado por bastante tiempo. Pero si hacemos las cantidades de la receta y no pensamos regalarlas o repartirlas por ahí, tendremos berenjenas en escabeche para todo el año y será mejor,como medida de precaución, guardar los botes al vacío mediante un baño maría. Para ello, los colocamos en una olla con agua hasta unas 3/4 de la altura de los botes y los hervimos durante 20 minutos. Podemos colocar paños entre los botes y el fondo de la olla para amortiguar los golpes. Ahora sí, tenemos nuestro arsenal de berenjenas en escabeche listas para usar de todas las formas que se nos ocurran a lo largo del año.
Tras una semana de maceración, la berenjena comienza a absorber todos los sabores del marinado y se va volviendo cada vez más sabrosa.

Tras una semana de maceración, la berenjena comienza a absorber todos los sabores del marinado y se va volviendo cada vez más sabrosa.

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