¿Conoces la historia de los batidos verdes? 1


A estas alturas, quien más quien menos, todo el mundo ha oído hablar de los batidos verdes, pues esta bebida, cuyo aspecto puede no ser el más seductor, no deja de ganar adeptos desde hace algunos años. Pero, aunque hayas oído hablar de ellos, incluso aunque los hayas probado, puede que no sepas con exactitud cuál es su origen, cuáles son esas maravillosas propiedades de las que todo el mundo habla o cómo hacer un batido verde perfecto.

Green smoothie

Tampoco son tan feos, ¿no?

¿Cuál es el origen de los batidos verdes?

Victoria Boutenko, de origen ruso, emigró con su familia a Estados Unidos. Allí, comenzaron a alimentarse de la manera usual en ese país. Es decir, siguiendo la “dieta estándar americana” (Standard American Diet), cuyas siglas en inglés, “SAD”, dan una clara idea de cómo es esta dieta: triste, muy triste. Tan triste que pronto pasó factura a Victoria Boutenko y su familia. El abuso de comida rápida y precocinada, de productos animales, de frituras, de procesados, de grasas saturadas y colesterol, de azúcar y harina refinada los puso al borde de la obesidad, además de provocarles diabetes y diferentes enfermedades con las que pensaban que tendrían que convivir para siempre.

Pero un día, en la cola del banco, la vitalidad que desprendía la mujer delante suya, llamó la atención de Victoria tan poderosamente que le pregunto: “¿Cómo lo haces?”. La mujer le explicó que era crudivegana, algo que ella n0 había escuchado en su vida. Impactada por la energía que le había transmitido esa mujer, Victoria se propuso reunir toda la información posible sobre esa dieta y comenzar a implementarla, aunque ¡no sabía ni por dónde empezar!

Tras pasar por la biblioteca y el mercado, llegó a su casa con un montón de libros sobre el tema y una buena compra de frutas y verduras frescas, algo que no había hecho en años. Comenzó a experimentar con recetas crudas y a cambiar la alimentación de su familia. El mayor problema era que no soportaba el sabor de ninguna verdura, por lo que no estaban comiendo suficiente cantidad de vegetales y no terminaban de sentirse del todo bien.  Un día, pensó que quizás podía camuflar el sabor de algunas verduras y aumentar su ingesta si las mezclaba en un batido de frutas. Añadió una pequeña cantidad de verdura a su batido y le gustó. Así nacieron los batidos verdes.

Al principio, hacía los batidos con mucha más fruta que verdura, pero, poco a poco, fue aumentando la cantidad de verde en sus batidos hasta conseguir que fueran mitad y mitad y, finalmente, llegaron a suponer el 70% del batido. A su familia también le gustó el invento y los batidos verdes pasaron a formar parte de su dieta habitual. Desterraron todos sus antiguos hábitos alimenticios y adoptaron el crudiveganismo, cuyos efectos beneficiosos en seguida notaron, tanto  en la mejora de su salud como en su energía incrementada.

El cambio fue tan grande y positivo que sintieron la necesidad de compartir con todo el mundo su nuevo estilo de vida, convirtiéndose en portavoces del crudiveganismo y los batidos verdes. Victoria Boutenko abrió un blog para compartir el viaje de su familia hacia una alimentación 100% cruda y para motivar a otros a hacer los mismo, compartiendo los conocimientos que iba adquiriendo y sus progresos. Comenzó a dar charlas sobre el tema y talleres sobre batidos verdes y, con el tiempo, escribió varios libros.

¿Cuáles son los beneficios de los batidos verdes?

Los batidos verdes permiten incorporar facilmente una gran cantidad de fruta y verdura a nuestra diera. Al estar triturada, seremos capaces de consumir una cantidad de hojas verdes que nos resultaría difícil de otra manera. Son una opción estupenda para el desayuno, pero también pueden servir para la comida o la cena si nos hacemos, por lo menos, un litro. La fruta aporta el dulzor y la mayor parte de la energía en forma de carbohidratos simples, fáciles de digerir y cargados de vitaminas, mientras que la verdura aporta valiosísimos minerales, fibra, aminoácidos esenciales y clorofila. En conjunto, son un cóctel de salud y vida, depurativo y alcalinizante, que, si vamos variando las frutas y verduras que utilizamos. nos aporta todo lo que necesitamos para una correcta alimentación.

La variedad de batidos verdes es infinita, así como sus colores. A mí el verde vibrante de este batido me transmite vitalidad.

La variedad de batidos verdes es infinita, así como sus colores. A mí el verde vibrante de este batido me transmite vitalidad.

Dado que la digestión comienza en la boca (eso es algo que nunca debemos olvidar), es importante ensalivar bien los batidos antes de tragarlos. Uno puede estar tentado de no hacerlo al ser un alimento líquido, pero hay un proverbio al respecto que dice que debemos masticar nuestra bebida y beber nuestra comida. La saliva contiene enzimas que son esenciales para la digestión de los alimentos, por eso, aunque no tengamos necesidad de masticar un alimento para poder tragarlo, debemos asegurarnos de ensalivarlo. De esta manera, estaremos favoreciendo el buen funcionamiento de nuestro sistema digestivo y aprovechando todos los beneficios de los batidos verdes.

¿Cómo preparar batidos verdes?

La base de cualquier batido verde es tan simple como fruta+verdura+líquido. A partir de ahí, podemos obtener infinitas variedades según los ingredientes elegidos. Para empezar, te recomiendo elegir una sola variedad de fruta, mejor dulce, ya que contrarresta mejor el amargor de la hoja verde. Si eliges mezclar diferentes frutas, procura que no sean más de dos y que sean del mismo tipo. Es decir, si eliges una fruta dulce no la mezcles con una ácida, sino con otra dulce o, como mucho, semiácida, ya que si no, no asimilarás correctamente los nutrientes de ambas. Por ejemplo, puedes hacer un batido con plátano y pera, pero no sería recomendable hacerlo con pera (dulce) y fresas (ácidas).

En cuanto a las hojas verdes, puedes mezclarlas sin ningún problema, aunque yo no suelo hacerlo, pero no eches demasiada al principio. Para tus primero batidos verdes, elige una de sabor más bien suave, como la espinaca o la lechuga y no eches más de una taza. A medida que te vayas acostumbrando, aumenta la cantidad de hoja hasta que suponga, por lo menos, la mitad de tu batido. Lo ideal es llegar a una proporción de 70% verdura, 30% fruta. Y comienza a probar con diferentes tipos de hoja verde para descubrir nuevas combinaciones y para asegurarte un aporte variado de nutrientes. Puedes usar todo tipo de lechugas, espinacas, acelga, col, hojas de zanahoria y de remolacha, cualquier hierba aromática que te guste como menta, perejil, cilantro, albahaca, etc.

Por último, decide qué líquido vas a usar para triturar tu batido. Puedes usar agua, leche vegetal,  agua de coco, zumo de naranja, rejuvelac, etc. Con leche vegetal te quedará un batido más cremoso y sabroso, pero también más denso y difícil de digerir, ya que las grasas no se digieren bien con los carbohidratos. Eso no significa que no lo puedas hacer, pero no todos los días y mejor eligiendo leches vegetales bajas en grasa como la de alpiste o la de avena. El zumo de naranja es una excelente opción si has elegido alguna fruta ácida como base, por ejemplo, fresas+verde+zumo de naraanja es una combinación perfecta y deliciosa. También puedes usar otros zumos como de mandarina, pomelo o granada (ésta, con frutas dulces). El rejuvelac enriquecerá aún más tus batidos y, dado que su sabor no es muy agradable (al menos para mí), esta es una buena forma de incorporarlo a tu dieta sin darte cuenta. De hecho, Ann Wigmore recomendaba hacer los batidos con esta bebida enzimática, brotes y semillas de lino o chía (gracias al rejuvelac, se digieren fácilmente pese a su contenido graso) para enriquecerlos. Y, por supuesto, el agua (y el agua de coco) siempre es una buena opción que combina con todo.

La cantidad de líquido que utilices depende únicamente de cómo te gusten a ti los batidos. Yo, por ejemplo, hay días que los tomo con bastante líquido, para poder beberlo fácilmente, y días en que prefiero batidos más espesos o incluso sin apenas líquido, para poder tomarlos a cucharadas o hacerme un smoothie bowl con algunos toppings, sobre todo cuando estoy más golosa (aún) de lo habitual. Por último, puedes añadir a tus batidos algún super alimento como maca, espirulina, açai, cacao, algarroba, hierba de trigo, etc. Y, por supuesto, hielo, sobre todo en verano. Aunque yo prefiero añadir alguna fruta congelada, sobre todo el plátano, que le da una cremosidad especial.

A veces prefiero tomar los batidos verdes a cucharadas o incluso hacerlos sin apenas líquido, como unas natillas.

A veces prefiero tomar los batidos verdes a cucharadas o incluso hacerlos sin apenas líquido, como unas natillas.

Ahora ya tienes todas las claves para preparar batidos verdes deliciosos y lo único que falta es que te pongas a experimentar hasta descubrir tus combinaciones favoritas porque eso ya va en gustos. De todas formas, si quieres algunas ideas para empezar, aquí te dejo algunas sugerencias y también puedes consultar mi instagram, donde comparto muchos de los batidos que me hago cada día. Algunas de mis combinaciones favoritas son:

  • Sandía + hierbabuena + agua
  • Pera + espinaca + agua o leche vegetal
  • Plátano + mango + lechuga + agua
  • Calabaza + plátano + dátil + espinacas +agua
  • Fresas (con sus propias hojas verdes) + perejil + zumo de naranja
  • Melocotón + nectarina + hojas de zanahoria
  • Manzana + apio + agua

¿Cuáles son las tuyas?


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