“El exceso de azúcar, precocinados y procesados es el principal problema de la nutrición infantil”. Entrevista a Lucía Martínez. 1


Pese a que hoy en día tenemos una gran cantidad de información al alcance de nuestra mano y mayor facilidad que nunca para acceder a una gran variedad de alimentos, los padres están cada vez más confundidos sobre cuál es la mejor alimentación para sus hijos, la tasa de obesidad infantil en España se acerca al 20%, los infantes con sobrepeso suponen un cuarto de la población y enfermedades consideradas “de adultos” aparecen en edades cada vez más tempranos. La falta de regulación en el mercado de los mal llamados “alimentos para niños”, la falta de escrúpulos de las empresas que se dedican a su venta y la libertad publicitaria de la que gozan para engañar al consumidor poco informado o con poco tiempo para leer la letra pequeña de las etiquetas, junto con el abandono de los mercados y una cesta de la compra basada en productos frescos, a favor de la compra en supermercados y carritos llenos de productos envasados que no merecen el calificativo de alimentos, son algunas de las causas. Asimismo, la abundante información disponible, puede producir efecto rebote y ocasionar que los padres prefieran cerrar los ojos ante tantas contradicciones y dejarse encandilar por los cantos de sirena de la industria ¿alimentaria?

Para arrojar algo de luz sobre muchas de las dudas más comunes entre los padres a la hora de alimentar a sus niños, entrevistamos a Lucía Martínez, Dietista Nutricionista y autora del blog “Dime qué comes”. Un blog donde Lucía, sin pelos en la lengua, destapa muchos de los ardides publicitarios de las empresas de alimentación, desmonta mitos que corren como la pólvora en Internet sin pizca de base científica, analiza la composición de ciertos “alimentos”, nos da opciones de recetas realmente saludables y, por supuesto, deliciosas (también es cocinera) y, en resumen, lucha por divulgar conocimiento real, citando tantas fuentes como sea necesario, sobre nutrición, haciendo esta ciencia accesible y atractiva a cualquiera que se acerque por Dime qué comes.Alimentación infantilPara abordar el tema de la nutrición infantil, comenzamos por preguntarle sobre lo más básico: la lactancia.

(P) Indiscutiblemente, la leche materna es el mejor alimento para el bebé durante los primeros meses de vida, pero ¿hasta cuándo se debe mantener de manera exclusiva? ¿Y de manera complementaria?

(R) De manera exclusiva, según indicaciones de la OMS, hasta los 6 meses. De manera complementaria, hasta que la madre y el niño o niña quieran.

     Nestor Palmetti, aseguraba en su conferencia de el último congreso de Alimentación Viva y Consciente que la leche materna no era tan perfecta como se pensaba, puesto que reflejaba cualquier déficit que la madre tuviera en su alimentación y estilo de vida. Por tanto, según él, la alimentación complementaria debía iniciarse lo antes posible para evitar carencias en el bebé. ¿Qué opinas de esta teoría?

En realidad es el Sr. Palmetti el que debería demostrar su teoría, no yo la que debería demostrar lo contrario. En los casos de desnutrición, la OMS (otra vez) recomienda la lactancia materna. Y eso en países en vías de desarrollo, donde si existen desnutriciones serias. Dar ese consejo en España o en cualquier país occidental es ser un irresponsable y no tener ni repajolera idea de lo que está diciendo. Ni una sola organización de salud respaldaría esa teoría. Espero que no quisiera decir eso, en realidad.

     ¿Puede la futura mamá tomar alguna medida para prevenir una posible falta de leche cuándo nazca el bebé? ¿Cuáles son los factores que pueden influir en esto?

Las mujeres embarazadas no deben tomar ninguna precaución especial más allá de alimentarse de manera saludable, no beber y no fumar. La lactancia es un proceso fisiológico normal, que no necesita de preparación específica. Son muy muy raros los casos en los que hay “falta de leche” de verdad, y si se relacionan con algún problema de salud de la madre, ésta debe seguir las indicaciones pertinentes que le den los profesionales sanitarios que la traten.

En caso de no tener leche o que esta sea insuficiente, ¿cuál es la mejor alternativa a la leche materna? Y en el caso de que no se quiera o pueda recurrir a leche de fórmula animal, ¿cuáles son las alternativas vegetales?

Si se necesita dar lactancia artificial, debe ser bajo la supervisión del pediatra. Hay alternativas vegetales fabricadas a base de soja, pero ha de ser el pediatra el que aconseje la más adecuada en cada caso. Y siempre deben ser productos formulados específicamente, no fórmulas caseras o productos no diseñados para lactantes. Y repito, lo de que “la leche sea insuficiente” es algo raro. Mucho más frecuente es un mal consejo, en ese sentido, que una verdadera falta de leche.woman-431710_1280

Una vez que iniciamos la alimentación complementaria, ¿cómo debería ser este proceso? ¿Qué alimentos debemos incorporar primero y cuáles en último lugar? Dado que cada pediatra recomienda un calendario de introducción de alimentos diferente, hay bastante confusión al respecto, así como respecto a cuánto tiempo se debe esperar entre la introducción de un nuevo alimento y el siguiente. ¿Cuáles son tus recomendaciones? ¿Y qué alimentos aconsejarías evitar a toda costa?

No hay evidencia suficiente como para ofrecer los alimentos según un calendario concreto. No importa el orden, y se puede ofrecer tranquilamente uno nuevo al día o uno nuevo a la semana, tampoco hay normas estrictas sobre eso. El primer tiempo de beikost (alimentación suplementaria), la lactancia materna sigue aportando el principal sustento al bebé.

Si que aconsejaría fervientemente evitar todo tipo de galletitas, papillas azucaradas, potitos, lácteos azucarados, leches de crecimiento y en general todo tipo de productos que nos vendan como “especiales para bebés”, así como evitar añadir cualquier tipo de endulzante a su comida y tampoco sal (hasta el año, que ya podemos incluir una pizca de sal yodada). Y alguna precaución más, como dar los frutos secos en forma de crema y seguir las indicaciones de Sanidad respecto al consumo de verduras ricas en nitratos y pescados azules de gran tamaño por su contaminación en metales pesados. También hay una recomendación de la ESPGHAN (European Society for Paediatric Gastroenterology Hepatology and Nutrition) de evitar las bebidas de arroz en niños, por su contenido en arsénico.

En los últimos años, se ha puesto muy de moda el método del Baby Led Weaning (BLW) o de alimentación complementaria a demanda. ¿Has oído hablar de él? ¿Consideras que es mejor dejar que el bebé vaya descubriendo a su ritmo los sabores y texturas dejando que él mismo se lleve el alimento a la boca o recurrir a la tradicional papilla?

Cada familia debe usar la forma que le parezca mejor, o una combinación de ellas. A mi me gusta el BLW, me parece una opción muy buena. Si lo recomendaría, sin duda, pero no lo impondría.

He visto muchas veces como personas veganas, convencidas al 100% de que su alimentación es saludable, dudan de si lo será también para sus hijos. Muchos optan por ofrecerles una alimentación ovolactovegetariana durante los primeros años de vida para evitar posibles déficits y algunos hasta se plantean si deberían darle a sus hijos carne o pescado. El desconocimiento de los pediatras respecto a la nutrición en general y a la nutrición vegana en particular, no ayuda. ¿Puede un niño crecer saludablemente con una alimentación vegana? ¿Qué aspectos deben tener en cuenta los padres que se decidan por criar a sus hijos con una alimentación vegetariana o vegana? Y yendo un poquito más lejos, ¿sería seguro alimentar a un niño de manera crudivegana?

Claro que puede crecer un niño saludablemente siendo vegano o vegetariano. Por supuesto.¿Qué pregunta es esta? Si tengo que citar autoridades, la Academy of Nutrition and Dietetics (AND) de EEUU tiene un documento de posicionamiento sobre dietas vegetarianas de 2009 donde lo afirma rotundamente, en España el Manual Práctico de Nutrición en Pediatria de la AEPED (Asociación Española de Pediatría) dedica un capítulo a dietas alternativas en niños donde dice textualmte:

En conjunto, de las ventajas y desventajas, hay que concluir por extensos estudios realizados que los niños vegetarianos occidentales, cuidando su alimentación, tienen una salud por lo menos tan buena como los omnívoros. La lucha de los expertos en nutrición por advertir los posibles efectos negativos en la población infantil de las dietas más o menos vegetarianas, y cómo pueden afectar su desarrollo tienen enfrente también en lucha a las sociedades vegetarianas, para defender que sus dietas son mucho más saludables que las que tienen carne y pescado. Probablemente lo más oportuno sería integrar parte de las dietas vegetarianas en los omnívoros para mejorar su nutrición”  (pág 196-197).

La principal recomendación que le haríamos a los padres de un niño vegetariano, distinta a la de los niños con alimentación tradicional, es que deben suplementarle la B12. Eso es innegociable.

No sería seguro alimentar a un bebé de forma crudivegana y de hecho la AND lo desaconseja explícitamente.

Tweet: “Probablemente lo más oportuno sería integrar parte de las dietas vegetarianas en los omnívoros para mejorar su nutrición”.

     Algo que genera mucha controversia, es el tema de los lácteos, cuya mala prensa se ha extendido en los últimos años. ¿Son aconsejables o no? Muchos padres omnivoros piensan que sería mejor eliminarlos, pero, por otro lado, piensan que, de hacerlo, su hijo tendría carencias de calcio y otras vitaminas, ¿qué aportan realmente los lácteos a la alimentación infantil? ¿con qué otros alimentos pueden substituírse?

Los lácteos no son imprescindibles. Y desde luego si entendemos por lácteos los yogures de sabor con 12g de azúcar por envase, los helados, los flanes y las natillas, no solo no son imprescindibles, si no que por el contrario son totalmente prescindibles. Dentro del grupo de lácteos solo deberíamos considerar el yogur natural, la leche, el kéfir y el queso. Pero no como alimentos imprescindibles, repito.

Tweet: Dentro del grupo de lácteos solo deberíamos considerar el yogur natural, la leche, el kéfir y el queso y NO son imprescindibles.

Es perfectamente posible criar a un niño saludable sin lácteos, de hecho siguen naciendo y creciendo niños en las partes del mundo en las que culturalmente no se consumen. Una buena salud ósea no depende solo de la ingesta de calcio, también de una buena síntesis de vitamina D (que haya exposición solar), un aporte adecuado de magnesio, vitamina K, un estilo de vida activo que incluya la actividad física, una dieta suficiente en proteínas y baja en sal… Confluyen muchos factores, aunque normalmente solo nos señalen uno. Y si, hay alimentos con calcio biodisponible que no son lácteos: crucíferas, verduras de hoja verde (no espinacas), almendras, sésamo y tahina (pasta de sésamo), legumbres (sobretodo soja y alubia), tofu, semillas, etc.

Leyendo anteriores artículos de tu blog, podemos ver claramente tu opinión (y el por qué de la misma) sobre las galletas infantiles, el Cola Cao y otros alimentos diseñados especialmente para niños. El problema es que, cuando le dices a alguien que esos alimentos no son nada recomendables para sus hijos, eliminas de un plumazo muchas de sus opciones de desayunos y cenas infantiles. ¿Puedes darnos algunas ideas de desayunos y cenas saludables para los niños?

Los desayunos y cenas saludables para niños, son los mismos que para los adultos. Si quitas todo lo no saludable (dulces, cereales de desayuno, galletas, cacaos azucarados, lácteos azucarados, embutidos y carnes procesadas, precocinados, bebidas azucaradas, cereales y derivados refinados, grasas de mala calidad…) lo que te queda es un buen desayuno o una buena cena, lo combines como lo combines. No hay normas concretas sobre que se debe desayunar o cenar. Lo importante es que el global de la alimentación la formen alimentos saludables. Un desayuno de fruta y frutos secos está igual de bien que otro con una tostada integral con aguacate y otro que consista en comerse las sobras de la cena del día anterior, como hacen en Centroamérica (refrito de frijoles y arroz). Aquí y ahora, es más importante lo que NO comemos.alimentación infantil

Y ya para terminar, ¿cuál crees que es el mayor problema de la alimentación infantil actual? ¿Qué consejo darías a los padres preocupados por educar a sus hijos de la mejor manera posible respecto a la comida?

El exceso de azúcar y productos azucarados, de precocinados o productos muy procesados, el sedentarismo y la desinformación son los principales problemas de la alimentación infantil y adulta.

La mejor manera, bajo mi punto de vista, es ofrecer principalmente alimentos saludables: fruta, verdura, hortaliza, frutos secos, legumbres, cereales y derivados integrales, aceite de oliva, y si consumimos productos de origen animal, que sean sin procesar y de la mayor calidad posible. Y en porciones pequeñas. Y que se beba agua.

El resto, fuera de la alimentación habitual. Un consumo esporádico en situaciones especiales.

Y el mismo consejo para adultos.

¡Muchas gracias, Lucía!

Gracias a vosotros, un placer


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