Cinco desayunos que puedes dejar preparados la noche anterior


No, el desayuno no es la comida más importante del día, es igual de importante que las demás, pero para muchas es una de nuestras preferidas y la oportunidad de darle buen sabor a las primeras horas del día. ¡Aunque yo desayuno a la hora que sea!

El problema es que muchas veces a la mañana vamos con el tiempo justillo o entramos a trabajar demasiado temprano y no son horas de ponerse a trastear en la cocina. Pero eso no tiene porque significar renunciar al placer de desayunar. Te lo digo yo que he entrado a trabajar a las 4 y a las 5 de la mañana más de una vez y siempre me he llevado un buen desayuno para tomar allí más tarde. Porque, por suerte, hay un montón de desayunos que puedes dejar preparados la noche anterior con muy poquito esfuerzo (la mayoría, te llevará entre 5 y 15 minutos hacerlos) y que te alegrarán la mañana cuando abras la nevera todavía adormilada.

Si desayunas en el trabajo, prepárate para ser el centro de la conversación los primeros días. La gente te mirará extrañada y te hará preguntas. Es la ocasión ideal para difundir las ventajas del veganismo, si te apetece, claro. Mi estrategia era hacerle probar mis inventos a quienes me miraban raro, la mayoría de las veces se sorprendían gratamente al hacerlo y me pedían la receta. Quizás ninguna se haya hecho vegana gracias a eso, pero si al menos ha empezado a hacer algunas comidas libres de sufrimiento animal de vez en cuando, ya es un paso.

Sea para tomar en casa o en el trabajo, seguro que te cunde tener el desayuno listo cuando te levantes. Así que aquí te dejo cinco ideas con mil posibilidades cada una, para que la falta de tiempo no sea nunca más tu excusa para no desayunar. Prepáralos en un tarro que cierre bien y llévalos a donde quieras contigo.

Desayunos que puedes dejar preparados la noche anterior

Desayunos para llevar

1. Pudding de chía

Mezcla dos cucharadas soperas de semillas de chia con 200 ml de leche vegetal, remueve o agita fuerte y deja reposar. Ya tienes la base de tu pudding de chia. A partir de ahí, decide de qué sabor te apetece hoy y añade los ingredientes necesarios. Puede ser cacao, especias, fruta, dátiles o algún otro endulzante, etc. Por ejemplo, batiendo la leche con una cucharadita de cacao y dos dátiles antes de añadir la chia,tendrás un infalible pudding de chocolate, al que puedes añadir trocitos de pera, banana o frutas rojas, según la época. Con clavo, canela, pimienta, jengibre y cardamomo obtendrás un chai chia pudding, perfecto para el invierno. Y triturando la leche con fresas, tu pudding de chia parecerá un petitsuise. Aquí y aquí puedes ver ejemplos de pudding de chia y si quieres más recetas, solo tienes que descargarte mi libro “12 recetas con chia”.

2. Overnight oats (porridge sin cocción)

En la línea del chia pudding, pero con la avena como protagonista, esta lo que en inglés llaman “overnight oats” y que yo he traducido libremente como porridge sin cocción. En este caso, la base serían tres cucharadas de avena, una de chia y 250-300 ml de leche vegetal (lo irás ajustando según lo espeso que te guste), a la que puedes añadir cacao, frutos secos, mantequilla de cacahuete, plátano, frutas secas,mermelada… Al pasar la noche en la nevera, la avena se hinchará y absorberá la leche como cuando la cocinas y se mezclarán los sabores de las frutas o ingredientes que le añadas.

A mí me gusta mucho con canela, mantequilla de cacahuete y trocitos de frutas frescas. También puedes probar a versionar tus porridges favoritos en esta versión sin cocción. Por ejemplo, puedes hacer overnight oats inspirados en este porridge de tarta de zanahoria o en este de tarta de manzana. O prueba nuevas combinaciones. Puedes comerlo frío o templarlo unos minutos en el microondas, que es lo que suelo hacer yo las mañanas frías de invierno.

3. Parfaits

Coge un tarro que te guste. Echa un poco de yogur en el fondo. Añade unas cucharaditas de avena. Encima ponle trocitos de fruta fresca. Añade más yogur y haz otra capa con fruta. Añade semillas y trocitos de chocolate negro. Cierra el bote. Guarda en la nevera. ¡Ya tienes un delicioso parfait para el desayuno de mañana! Cambia las frutas elegidas según la época del año y usa los ingredientes que tengas a mano para hacer capas con diferentes texturas y sabores. Por ejemplo, usa trigo sarraceno germinado y deshidratado o frutos secos o granola casera como esta de manzana y canela o esta granola tropical para el toque crocante. Dale densidad con mantequilla de cacahuete, nueces o almendras y ponle un toque dulce con dátiles, pasas o arándanos deshidratados.
Pudding de fresas

4. Macedonia

No hay mucho que añadir aquí. Pica y mezcla frutas de temporada, ponla en un bota, tapa y listo. Sencillo y efectivo. Uno de mis favoritos en verano: fresco, hidratante, entre dulce y ácido y fuente de energía instantánea.

5. Barritas y bolitas energéticas

Recetas de barritas y bolitas energéticas puedes ver varias en el blog. Como estas con sabor a masa de galleta, estas de caramelo salado o estas otras de dátiles y frutos secos. Las hay horneadas, refrigeradas o crudiveganas. Estas últimas no dan más trabajo que procesar los ingredientes elegidos y darles forma. Cualquiera de ellas, acompañadas de una pieza de fruta fresca y un café o infusión suponen un desayuno excelente y facilísimo de transportar.

¿Qué idea te ha gustado más? ¿Qué recetas añadirías o cuales son tus opciones de desayunos exprés?

 

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>